Práctica de Enraizamiento
Conéctate con la tierra y tu cuerpo para sentirte estable y presente
Elegir duración
Instrucciones
Esta práctica se puede hacer sentado o de pie. Si estás de pie, mantén los pies al ancho de las caderas.
Cierra los ojos y toma algunas respiraciones centrantes.
Lleva tu atención a tus pies. Siéntelos haciendo contacto con el suelo o la tierra. Nota la presión, la temperatura, la textura.
Imagina raíces creciendo desde las plantas de tus pies, extendiéndose profundamente en la tierra. Estas raíces te anclan firmemente al suelo.
Con cada exhalación, siéntete volviéndote más pesado, más asentado. Deja que la tierra soporte tu peso completamente.
Ahora expande tu consciencia para incluir todo tu cuerpo. Siente su solidez, su presencia en el espacio.
Nota la atracción de la gravedad. No te está jalando hacia abajo—te está conectando con la tierra, manteniéndote seguro.
Si hay energía ansiosa presente, imagínala drenándose a través de tus raíces hacia la tierra, donde puede ser absorbida y transformada.
Mantente conectado con esta sensación de enraizamiento. Estás aquí. Estás presente. Estás apoyado.
Resumen de pasos
- 1De pie o sentado con pies firmemente plantados
- 2Cierra los ojos y respira
- 3Enfócate en la sensación de pies en el suelo
- 4Visualiza raíces extendiéndose hacia la tierra
- 5Siéntete volviéndote más pesado, más asentado
- 6Deja que la gravedad te conecte con la tierra
- 7Libera energía ansiosa a través de tus raíces
- 8Descansa en presencia enraizada